Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

Páginas

sábado, 25 de junio de 2016

4 de febrero de 1920


En efecto, tu carta me ha sorprendido mucho y estoy intrigado, pues creo que no tenemos ningún asunto pendiente. Nuestros últimos encuentros fueron difíciles, es cierto, pero prefiero recordar los buenos momentos y en honor a ellos no te negaré nunca mi ayuda. Desafortunadamente, no me encuentro en Londres debido a un inesperado acontecimiento y me es imposible acudir a la cita en el teatro. Tu carta ha llegado a mis manos gracias a alguien de confianza que tengo en la casa familiar.

La única solución que se me ocurre es que envíes una carta a casa y la persona de la que te he hablado me la hará llegar. Supongo que te resultará extraño que no te dé mi actual dirección... Simplemente no deseo que los asuntos que me ocupan ahora mismo lleguen a oídos de mi familia, que creen que necesitaba unas vacaciones después de lo ocurrido con nuestro enlace. Por favor, no tardes en contestar, pronto me aventuraré a cruzar el océano y me gustaría poder ayudarte antes de irme.

No me despido sin mostrar mi preocupación sobre lo que me cuentas de ese “espía” que te sigue día y noche, aunque, por otro lado, era algo de esperar conociendo a tu madre. Ojalá no se convierta en un problema mayor.


Espero tu respuesta,

Atticus.



No hay comentarios:

Publicar un comentario