Detroit, 5 de enero de 1920
Querida Grace:
Antes de nada, ¡feliz Año Nuevo! Espero que esta carta te llegue antes de que emprendas el viaje.
Me apena saber de la ruptura de vuestro compromiso y lo siento mucho por los dos, pero aunque conozco a Atticus de hace más tiempo, no significa que no pueda entender tu posición y nunca te daría de lado por seguir tu corazón.
Me parece muy valiente lo que estás a punto de emprender, te deseo mucha suerte, pues el viaje puede resultar complicado y nada me gustaría más que poder vernos, sea aquí en Detroit o en Chicago, que para lo inmenso que es este país, no está demasiado lejos.
En cualquier caso, puedes confiar en mi discreción, por supuesto que no le contaré nada a Atticus. Podría decir que te lo debo por cómo me trataste cuando estuve en Inglaterra o por interceder por mí ante Atticus por los planes del dr. Sterling, pero simplemente es porque te considero mi amiga.
Espero que hayas pasado una Navidad agradable, disfrutando de tu familia, sobre todo sabiendo lo que te espera. Esta ha sido una Navidad muy diferente para mí, los americanos tiran la casa por la ventana en esta época y todo estaba precioso. El día 25 lo pasé con mi amiga Lillian en el restaurante alemán del que te hablé, sería maravilloso que pudiéramos ir con tu Roderick también, seguro que le encanta.
El dr. Sterling partió hace unos días, pero lo creas o no, ¡me dejó a mí a cargo de la consulta! También me dejó el dinero necesario para mantenerla, no sé cómo le podría agradecer todo lo que ha hecho por mí, pero intenté expresarlo organizándole una fiesta de despedida que creo que le agradó.
Aparte de estar un poco triste por su partida, yo estoy muy bien, Lillian tiene conoce a un montón de gente y a menudo vamos a bailar a algún club. Me siento un poco frívola, sabiendo cómo está Europa y Rusia, e incluso de Irlanda he sabido por los periódicos. Pero querida, he sufrido tanto estos dos últimos años intentando llegar a América, que Dios sabe que me merezco un poco de diversión de vez en cuando.
Lillian suele atraer muchos admiradores, es muy bonita y viste muy a la moda. Yo prefiero quedarme un poco al margen y observar a la gente, aun no me siento demasiado cómoda en este ambiente, pero de vez en cuando, siempre para mi sorpresa, algún hombre me pide bailar o me invita a una copa.
¡Jamás hubiera imaginado verme en esta situación en Volgogrado!
Espero que pronto puedas darme tu nueva dirección y que nos veamos, ten cuidado y que seas muy feliz con tu amado.
Te desea todo lo mejor,
Alina
No hay comentarios:
Publicar un comentario