Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

Páginas

miércoles, 22 de junio de 2016

Chicago, 20 de febrero de 1920


Mi añorada Grace,

No sabes lo que he sufrido. De verdad pensaba que ya no querías saber nada más de mí. En estas largas semanas, ni siquiera sé cuánto tiempo ha pasado, he hecho cosas de las que me arrepiento. He vuelto a beber. No podía más, Grace. Me estaba volviendo loco. 

Pero eso no es lo peor. Hay algo... algo que quizás no me perdones. Pero tengo que contártelo, lo necesito. Una de esas noches... había bebido y apenas sabía lo que hacía. No era consciente de mí mismo. Grace, lo siento.

Una muchacha morena de pelo ondulado y ojos azules vino donde yo estaba y... Grace, te la describo porque su belleza me perturbó. Y tú... ¡yo no sabía nada de ti! Quería olvidar, olvidarme de ti.

Grace, qué ingenuo fui. La muchacha sólo buscaba... en fin. Me pidió dinero cuando se marchó de la habitación. Yo no vi que ella... en fin, Grace, era una mujer de vida alegre y yo no me di cuenta.

Lo siento. Lo siento tanto. Espero que algún día puedas perdonarme. Te sigo esperando, mi amor.

Siempre tuyo,

Roderick

No hay comentarios:

Publicar un comentario