Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

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sábado, 25 de junio de 2016

Volgogrado, 4 de febrero de 1920



Siempre es una alegría abrir el correo y encontrar noticias tuyas. ¡Mi hermana Alina administrando una consulta en Estados Unidos! Cuando leí la carta en casa, mamá y papá lloraban de emoción. Estamos muy orgullosos de ti y de que el Dr. Sterling se cruzara en tu camino. Todo un caballero además, otro se habría aprovechado de la situación. No te preocupes, la última parte de la carta la leí para mí. Espero que todo le vaya bien en China. ¡Qué valiente!

Por cierto, el broche que me envías es precioso. Sé que debería ponérmelo, papá dice que le gusta cómo me queda, pero yo lo he guardado como un tesoro. Debo decir que me preocupé un poco cuando me dijiste cómo ganaste el dinero para comprar el broche... Esta parte de la carta también la omití, sé que nuestros padres pondrían el grito en el cielo. Por otro lado, me hace mucha ilusión que lo pasaras tan bien durante las fiestas y conocieras gente nueva, de lugares diferentes. ¡Cuántas historias para escuchar y contar!

Aquí las cosas van bien. Llevamos un tiempo con un único tema de conversación: la independencia de Estonia. Hace dos días se firmó el Tratado de Paz de Tartu y Estonia ha dejado de pertenecer a Rusia. Papá dice que lo importante sería que Rusia cumpliese con este tratado, pero está seguro de que no será así. Mamá, sin embargo, solo piensa en que es un paso positivo. Hablando de mamá... En mi anterior carta comenté que no se encontraba muy bien. La verdad es que ha empeorado, supongo que este frío no es bueno para nadie, aunque no hay de qué preocuparse. Muchas veces me ha dicho que debería irme contigo y empezar una nueva vida en Estados Unidos, que me lo merezco. Sin embargo, sería incapaz de dejarlos. Espero que en mi próxima carta te pueda dar mejores noticias sobre la salud de mamá.

Anton volvió a Kazán, su abuela materna falleció pasadas las navidades y fue un duro golpe para su familia. Él siempre me hablaba de ella, decía que fue la persona que más lo cuidó cuando era pequeño. Nos hemos estado escribiendo... Le echo mucho de menos, Alina. Ojalá vuelva pronto.

No me entretengo más, hay mucho que hacer en casa.

Te mando un abrazo de parte de los tres, esperamos tu próxima carta con muchas ganas. Mucha suerte con la consulta.

Tu hermana, papá y mamá.



P.D: ¿De verdad han prohibido el alcohol? Papá se pregunta que a qué clase de lugar te has ido. Él siempre intentando poner humor a la situación.


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