Volgogrado, 4 de febrero de 1920
Siempre es una alegría abrir el correo y encontrar noticias tuyas.
¡Mi hermana Alina administrando una consulta en Estados Unidos!
Cuando leí la carta en casa, mamá y papá lloraban de emoción.
Estamos muy orgullosos de ti y de que el Dr. Sterling se cruzara en
tu camino. Todo un caballero además, otro se habría aprovechado de
la situación. No te preocupes, la última parte de la carta la leí
para mí. Espero que todo le vaya bien en China. ¡Qué valiente!
Por cierto, el broche que me envías es
precioso. Sé que debería ponérmelo, papá dice que le gusta cómo
me queda, pero yo lo he guardado como un tesoro. Debo decir que me
preocupé un poco cuando me dijiste cómo ganaste el dinero para
comprar el broche... Esta parte de la carta también la omití, sé
que nuestros padres pondrían el grito en el cielo. Por otro lado, me
hace mucha ilusión que lo pasaras tan bien durante las fiestas y
conocieras gente nueva, de lugares diferentes. ¡Cuántas historias
para escuchar y contar!
Aquí las cosas van bien. Llevamos un
tiempo con un único tema de conversación: la independencia de
Estonia. Hace dos días se firmó el Tratado de Paz de Tartu y
Estonia ha dejado de pertenecer a Rusia. Papá dice que lo importante
sería que Rusia cumpliese con este tratado, pero está seguro de que
no será así. Mamá, sin embargo, solo piensa en que es un paso
positivo. Hablando de mamá... En mi anterior carta comenté que no se encontraba muy
bien. La verdad es que ha empeorado, supongo que este frío no es
bueno para nadie, aunque no hay de qué preocuparse. Muchas veces me ha dicho que debería irme contigo
y empezar una nueva vida en Estados Unidos, que me lo merezco. Sin
embargo, sería incapaz de dejarlos. Espero
que en mi próxima carta te pueda dar mejores noticias sobre la salud
de mamá.
Anton volvió a Kazán, su abuela
materna falleció pasadas las navidades y fue un duro golpe para su
familia. Él siempre me hablaba de ella, decía que fue la persona
que más lo cuidó cuando era pequeño. Nos hemos estado
escribiendo... Le echo mucho de menos, Alina. Ojalá vuelva pronto.
No me entretengo más, hay mucho que hacer en casa.
Te mando un abrazo de parte de los
tres, esperamos tu próxima carta con muchas ganas. Mucha suerte con la consulta.
Tu hermana, papá y mamá.
P.D: ¿De verdad han prohibido el
alcohol? Papá se pregunta que a qué clase de lugar te has ido. Él
siempre intentando poner humor a la situación.
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