Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

Páginas

martes, 12 de mayo de 2015

Alemania, 5 de agosto de 1919

Mi estimada Grace,

Tu noticia... tu noticia ha destrozado mi corazón. Llevo días bebiendo, buscando fuerzas para darte una respuesta, pero mis fuerzas se han agotado. Y ahora sé de dónde he sacado fuerzas durante estos años tan duros: de pensar que al final nos reencontraríamos. 

No te culpo, Grace. Por supuesto que no, qué clase de persona sería si lo hiciese... Sé que era lo que debías hacer y en el fondo de mi corazón siempre estuvo ahí esa posibilidad, aunque no quisiese pensar en ello. Mereces lo mejor y me alegro de que tu prometido te trate bien. Ahora sólo quiero que seas feliz y ese es mi único alivio porque sé que formarás una bonita familia.

No te mentiré, escribir estas palabras me está costando mucho. Como si me fuesen arrancando pedacitos de mi corazón. 

Supongo que esto es una despedida. No quiero interferir en tu vida. Siempre voy a estar aquí para lo que necesites, pero es mejor que nos alejemos para siempre. Por ti. Por mí. Será lo mejor para ambos.

Pero antes del adiós, déjame decirte por última vez lo mucho que te quiero. Te amo, Grace. Siempre lo haré.



Eternamente tuyo,


No hay comentarios:

Publicar un comentario