Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

Páginas

martes, 26 de abril de 2016

Londres, 7 de octubre de 1919

Querida Alina
Al tiempo que enviaré esta carta, mandaré también una pipa a Atticus. Te agradezco mucho la idea que me diste, aunque no sé cómo se sentirá cuando la vea, ya que en teoría yo no sé que las colecciona. Espero que en mi próxima carta te cuente que ese detalle nos ha unido un poco más. 

Tu respuesta me ayudó mucho, pero apenas me contabas qué tal te iba. Como te dije, sé que en tu tiempo aquí no tuvimos ocasión de estrechar lazos. Tu paso fue fugaz y lleno de contratiempos por la situación en que te encontrabas. Pero el cariño que Atticus te procesa es tal, que no puedo evitar empatizar con él y sentirte un poco mía. Quizá con el tiempo, podamos tener una mayor confianza. O quizá una próxima visita nos ayude. Todavía no hay nada seguro, por lo que te contaré los detalles más adelante sobre una posible visita a Detroit. 

Imagino que ha tenido que ser duro emigrar a un lugar tan lejano, aunque fuese este tu deseo. He oído que en Estados Unidos hay muchos emigrados de todas partes de Europa. Concretamente, tengo entendido que en Detroit hay un grupo numeroso de alemanes, una nación por la que siempre he sentido curiosidad. ¿Has tenido contacto con alguno de ellos? 
Oh, perdona, empiezo a divagar y me voy por las ramas. Mera curiosidad. 

Espero recibir buenas noticias pronto. 

Un saludo, de la que puedes considerar como tu amiga, 

No hay comentarios:

Publicar un comentario