York, 11 de octubre de 1919
No tenía intención de escribir esta
carta, pero mi vuelta se retrasará un par de días debido a unos
asuntos que tengo que tratar en Cambrigde.
Mi madre me escribió hace un par de
días. Es cierto que está entusiasmada por la ceremonia, demasiado
diría yo... Perdona, mi estancia en York está siendo un poco
caótica estos últimos días. Ahora entiendo el mal carácter de
padre. Quizás lo de ir a Detroit sea buena idea, pero si finalmente
ocurre, no me gustaría oír la palabra trabajo en todo el viaje. Las
relaciones internacionales prefiero dejarlas en manos de Rupert. Mi
padre seguramente opine de la misma manera, son tal para cual.
Por último, quiero comentarte algo y
no sé cómo hacerlo. Recibí tu pipa. Es preciosa, te doy las
gracias pues sé que la has comprado con buena intención. Pero no sé
cómo has sabido acerca de mi colección, forma parte de un pasado
que no te he contado. Cada vez que la miro, vienen a mí sentimientos
que no consigo enterrar. Es posible que no deba decirte que tu regalo
no me ha hecho bien. Sin embargo, debemos ser sinceros el uno con el
otro.
Siento mucho despedirme así.
Hasta pronto,
No hay comentarios:
Publicar un comentario