Las cartas de este blog cuentan una historia. Para comenzarla, debes dirigirte a la primera entrada.

Páginas

martes, 31 de mayo de 2016

Londres, 30 de diciembre de 1919


Querido Thomas,

Espero que la estancia con tu familia en Oxford esté siendo maravillosa. Mañana en la reunión de fin de año te voy a echar en falta. Asistirá mucha gente, mis padres se han encargado de ello, pero me sentiré tan solo. Mi familia insiste en continuar como si no hubiese pasado nada a pesar de las habladurías y las miradas que me persiguen.

No he vuelto a ver a Grace después de que me citara para explicármelo todo. Nunca hubiera imaginado lo que estaba pasando, ni que Roderick, mi amigo, estuviese detrás de todo. Al principio creí que lo que sentí al verlos era rabia porque Grace estuviese enamorada y fuese de él, pero cuando más tarde hablé con ella supe que no era así. La razón de mi rabia es porque ellos se tienen el uno al otro y yo no voy a tener eso nunca. Te cuento todo esto porque sé que eres el único amigo que tengo capaz de entenderme. Por supuesto, preferirías que te lo contara en persona pero no seguiré en Londres cuando vuelvas y tenía que hablarte de esto y contarte otra cosa que he descubierto.

Hace dos noches no podía dormir por todo lo que había pasado. No estaba enamorado de Grace, pero le tenía un gran afecto y, en cierto modo, la echo de menos. Decidí bajar a la biblioteca, pero cuando estaba próximo a la puerta vi que una de las lámparas estaba encendida. Me acerqué un poco más, hasta que pude escuchar la voz de Rupert. Hablaba por teléfono. Mencionó que guardaba algo en el cajón de su habitación, bajo llave, y que yo no podía enterarme bajo ningún concepto. Volví a mi habitación. Como adivinarás, al día siguiente no puede evitar investigar. No estoy orgulloso de rebuscar en el escritorio de mi hermano, pero me resultó de lo más extraño y necesitaba pensar en otra cosa que no fueran Grace y Roderick.
Rupert siempre lleva esa llave encima, así que tuve que poner en práctica las lecciones sobre abrir cerraduras que nos enseñó Hugh durante la universidad cuando nos olvidábamos la llave de casa.
En el cajón de la derecha había varias cosas, pero lo que llamó mi atención fue una nota en un sobre. La letra era de Elisabeth, estoy seguro. Se disculpaba por todo, por haberse ido y decía que se pondría en contacto pronto. Pero la fecha es de hace un par de años. Esto me preocupó demasiado. Si quería ponerse en contacto conmigo, lo habría intentado de todas las maneras, pero por alguna razón le fue imposible. Pero lo más raro es que Rupert guardara la nota y hablase con alguien de ello.

Thomas, mañana por la noche, después de la reunión me marcharé. No sé mi destino, pero prometo que contactaré contigo. Por favor, guarda esta carta o destrúyela, pero nadie debe enterarse de esto, sobre todo Rupert. Tengo un contacto, un detective, espero que me ayude a encontrarla. Tengo un mal presentimiento y sé que si hablara con mi hermano no conseguiría nada.


Me despido ya, te deseo un buen comienzo de año, mi querido amigo.

Hablamos pronto,

Atticus


No hay comentarios:

Publicar un comentario