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martes, 3 de mayo de 2016

1 de diciembre de 1919

Estimada Grace:

Me alegro mucho de que mi idea te sirviera, espero que Atticus sepa apreciar tus esfuerzos y cariño.
Perdona mi demora en contestar, hay mucho trabajo en la clínica y en mis ratos libres intento ponerme al día de los últimos avances en medicina. Aunque no te voy a engañar, también he estado haciendo un poco de vida social con mi vecina, Lillian, y algunas de sus amigas.

Sin embargo, estos días he estado pensando en Atticus y en ti, justo hace poco le escribí a mi hermana Katenka lo bien que me estoy adaptando y lo satisfecha que estoy en la clínica...
Pues bien, ayer mismo, el dr. Sterling me comunicó que a principios del año próximo se va a trabajar a la China, nada menos, y no puede darme trabajo.
Me sorprendió mucho, pues yo sospechaba que se estaba enamorando de mí, pero ni siquiera me ofreció acompañarlo. En cierto modo es un alivio, ya he tenido sufientes viajes difíciles y además, me temo que no podría corresponderle.
Para que no me preocupara, me dijo que ya le había escrito a Atticus pidiéndole que se ocupara de mí o que me diese trabajo en vuestra casa.
Sé que lo hizo con buena voluntad, pero mi conciencia y mi orgullo me impiden aceptar. También sé que Atticus accedería sin pensarlo, por eso te pido, de mujer a mujer, que intentes disuadirlo de que insista, no soportaría ser una carga en la nueva vida que estáis a punto de comenzar juntos.

Detroit es una ciudad enorme, donde siempre surge algo y no tendré problemas en encontrar otro empleo, sea de enfermera o no.
Además, Lillian conoce a mucha gente e incluso yo tengo bastantes conocidos ya en el barrio, casi todos inmigrantes como yo, de todos los países imaginables, que seguro pueden ayudarme.
También hay muchos alemanes, como me preguntaste.
De hecho, uno de mis restaurantes favoritos es alemán, se llama Nibelungen, como la famosa ópera. Si es verdad que visitáis Detroit, podríamos ir alguna vez.

Vaya, parece que sólo sé hablar de mí misma.
¿Cómo estás tú? Espero que los preparativos de la boda no te estén dando muchos quebraderos de cabeza.

Me alegro mucho de que me hayas escrito y espero que sigamos haciéndolo de manera habitual.

Tu amiga,

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